El Coeficiente más importante: el Coeficiente de Adaptabilidad (AQ)

por 05/05/2020

El Coeficiente más importante: el Coeficiente de Adaptabilidad (AQ)

¿Se imaginan ir a veranear a la Selva Tropical de la Antártida? Suena a broma ¿verdad?, pero resulta que no siempre fue tan extremadamente fría como lo es en la actualidad. Geocientíficos alemanes han corroborado,  definitivamente, que hace varias decenas de millones de años, el hoy Continente Blanco, era una tupida Selva Tropical con una temperatura promedio de más de 12⁰ C; al encontrar gran cantidad de polen, esporas y una densa red de raíces.[1]  La historia geológica está llena de ejemplos de estos cambios tan radicales, en ocasiones abruptos, pero también lo está la historia humana, la cultura, el pensamiento, las artes, la tecnología y la misma sociedad. Nuestra propia historia personal está llena de ejemplos de cambios tan significativos y en ocasiones tan diametralmente opuestos al estado previo, como el de la Antártida.

Los cambios, las evoluciones, las transformaciones forman parte hoy, más que nunca, de nuestras vidas. ¨… en los próximos tres años, 120 millones de personas en las 12 economías más grandes del mundo podrán necesitar nuevas habilidades debido a la automatización, según un estudio de IBM de 2019…¨[2] Ante ello y frente al futuro incierto y mutable ¿con qué herramientas contamos para imaginarlo y asirlo?, ¿ser parte de ello? Se podría pensar que nuestra inteligencia, medida en IQ, sería nuestro mayor argumento. Pero como ya hemos visto en una anterior Entrada del Blog, Inteligencia e IQ no son necesariamente sinónimos.

El Coeficiente Intelectual (IQ); esa suma de habilidades de Memorias, Pensamiento Abstracto y Lógica Matemática, tan venerado durante muchos años como medida de las capacidades y perspectivas a futuro de las personas; se ha visto escaso y ficticio en describir las dinámicas sociales, económicas y vitales de los seres humanos. El selecto grupo MENSA[3], que identifica y asocia a quienes poseen un alto IQ a nivel internacional, está integrado por personas con éxito y reconocimiento académico, profesional o económico o carentes en lo absoluto de ellos.

Existe otro , para el cual no hay, aún, escalas o test adecuados. Pero que nadie negará su importancia ni su existencia; el COEFICIENTE DE ADAPTABILIDAD o AQ. Este se define como un conjunto de cualidades, de las cuales no existe aún un acuerdo, que permiten a las personas adecuarse y desarrollarse en un entorno de cambio rápido y frecuente.

Podemos proponer algunas de esas cualidades:

  • Selección de la Información: nos vemos bombardeados de información, constante e insistentemente. De todo ese Tsunami informativo es vitalmente importante distinguir lo real de lo falso (fake news) y lo relevante de lo innecesario o trivial.
  • Desaprender el conocimiento obsoleto: los seres humanos no somos tan fáciles de resetear como un dispositivo electrónico, tampoco se trata de esto. Nuestros conocimientos están vinculados afectivamente a nuestra voluntad. Se suele confundir un conocimiento con la valía de una persona o su ser mismo y esto, sencillamente, no es real. Así como para aprender algo el deseo de lograrlo es un factor clave (e insustituible), a la hora de dejar de lado información, prácticas y hábitos que ya no son válidos en un nuevo contexto o no brindan los resultados esperados la voluntad de hacerlo es fundamental. Si nos ponemos a reflexionar, encontraremos muchas ocasiones en las que hicimos un duelo por algo que descartamos en nuestra vida y luego pudimos seguir adelante.
  • Flexibilidad: ¨Capacidad para adaptarse con facilidad a las diversas circunstancias o para acomodar las normas a las distintas situaciones o necesidades¨. Pero también: ¨Capacidad de doblarse un cuerpo fácilmente y sin que exista peligro de que se rompa¨[4]. Es mucho más fácil hacerlo al comprender que si bien las circunstancias varían y en el proceso nos afectan, no por ello seremos otros y que el verdadero peligro a ¨rompernos¨ es al no modificar nuestra respuesta a la realidad.
  • Cambio conciente: es decir, hacer el esfuerzo conciente para cambiar. Volviendo al punto anterior, para ello es imprescindible comprender que el ser no está en la información que se posee, ni el la actividad o hábitos. Que el desarrollo personal va unido a los cambios y éstos al contexto, poder elegir cómo hacerlo es volverlo conciente y propio.
  • Enfrentar los desafíos: es la capacidad de imaginar escenarios posibles; acciones sobre los mismos y atreverse a implementarlas. Esto puede resultar en lograr los objetivos propuestos, ¡fantástico!, pero el no hacerlo es un nuevo desafío a enfrentar con el nuevo aprendizaje como insumo. No es fácil poseer todo esto, por eso que es bueno recordar que necesitamos del apoyo y comprensión de otro/s para lograr mejores cosas.
  • Mentalidad de aprendiz: aceptar que no hay conocimiento vasto ni cerrado y que es necesario y estimulante siempre estar aprendiendo.

Ahora bien, es sumamente difícil que se posean todas estas cualidades y basta con pensar brevemente en cuánto nos asusta y llena de ansiedad la idea de cambio en situaciones, relaciones o actividades que damos por estables o invariables. No debemos ir muy lejos en la historia reciente para comprender el punto. ¿Hay alguna forma de ejercitar y fortalecer estas cualidades? Pensemos algunas que seguramente les sonarán conocidas y posibles[5].

  • Autoconocimiento: la persona más increíble y fascinante para conocer es uno/a mismo/a, también con aquella que pasaremos más tiempo y compartiremos todas las cosas. Los sentimientos, emociones, recuerdos, pensamientos, anhelos, éxitos y fracasos. La sinceridad y la comprensión son las herramientas más importantes a utilizar aquí. Nótese no digo autoindulgencia ni egocentrismo. Conocerse permite decidir qué quiero hacer, qué legado o marca dejar en los demás, la huella de la propia existencia. Esto pondrá en perspectiva de importancia todas las demás cosas.
  • Comunicación: el ser con otro, transmitir eficazmente mis ideas, escuchar, dar la palabra y percibir al otro. Co-crear. Hacerse cargo del hecho que la comunicación es algo colectivo, pero que repercute profundamente en el individuo. De nada sirve un saber si no se comunica y el comunicar es un saber.
  • Enfoque: saber seleccionar lo importante. Distinguirlo de lo urgente, lo llamativo, lo placentero. Priorizar y organizar nuestra percepción, pensamiento y acción. Concentrarse, en sí, poner un centro, un eje (como el compás), un ancla para captar qué adaptaciones hacer.[6]
  • Desarrollar coraje, normalizar el miedo: ponerle normas, alcances, al miedo; a la vez de aprender a actuar con la incertidumbre. Es perder el miedo a equivocarse, porque hacerlo es un aprendizaje sumamente valioso. Dimensionar que enfrentar ese momento incómodo de lo nuevo, lo incierto, lo desconocido, tiene más potencialidades positivas que riesgos. Desconocer no afecta el SER, el miedo si.
  • Estimular la Curiosidad: y ésta en relación al objeto de estudio y en contacto con personas. Atreverse preguntar y repreguntar, a intentar explicaciones, a debatir y acordar. Aprendiendo del objeto y a relacionarse con eficiencia.

La ADAPTABILIDAD es un concepto  necesario de ser abordado por toda la Sociedad y por la Escuela en particular. Nos enfrentamos a circunstancias nuevas y a contextos sumamente cambiantes. La Escuela debe ser el lugar donde aprender a convivir en sociedad, a insertarse en ella con todos sus elementos. Como docentes debemos dar el primer paso y aprender, sobre la marcha, la ADAPTABILIDAD, para enseñarla, a la vez, a nuestros alumnos. El mayor riesgo, lo que más debería atemorizarnos, no es el enfrentar este nuevo aprendizaje, sino el no hacerlo.

[1] https://www.muyinteresante.com.mx/ciencia-y-tecnologia/revelan-rastros-selva-tropical-existio-antartida-90-millones/

[2] https://www.bbc.com/mundo/vert-cap-50491225

[3] https://www.mensa.org/national-group/argentina

[4]https://www.google.com/search?q=flexibilidad&oq=fle&aqs=chrome.0.69i59j69i57.2435j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8

[5] https://www.mdzol.com/opinion/2020/4/11/reinventate-el-coeficiente-de-adaptabilidad-es-mas-importante-que-tu-inteligencia-72278.html

[6] https://www.lanacion.com.ar/economia/sin-titulo-nid2331215

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